Cada uno vive una estación, evita juzgar.

09.05.2020

Al juzgar a otros, no permitimos hacer crecer.

Si juzgamos, lastimamos y debemos estar preparados para ser heridos.

Una monja budista compartió un cuento que quiero regalarles, "Un padre que tenía cuatro hijos le pide a cada uno de ellos que vayan a ver un árbol a una larga distancia, por lo que cuando un hijo regresara podría partir el siguiente y así sucesivamente. Es así como llego, el primer hijo al peral, luego el segundo, el tercero y finalmente el cuarto.

Y una vez, habiendo regresado sus cuatro hijos, los reunió y les pidió que le contaran que describieran ese maravilloso peral.

El primero dijo, yo lo vi abatido, triste, apagado, con muy poca energía y despojado de sus hojas, casi muriendo

El segundo hijo dijo, yo vi un árbol con ganas de vivir, luchando por sobrevivir, haciendo un esfuerzo por dar a luz hojas y florecillas hermosas.

El tercero de los hijos dijo, yo vi un árbol fuerte, hermoso, poderoso, imponente, lleno de vida, energía y colores que irradiaban a su entorno

Y finalmente el tercer hijo dijo, yo vi un árbol despidiéndose de sus hojas, de sus flores, abrazando los tonos mas cálidos

Y cuando cada uno termino su historia, el padre les dijo, que todos tenían razón y que no juzgaran a ese árbol ni a nadie por lo que ven a simple vista y emociones que esto les provoca, porque cada uno de nosotros vivimos y somos distintas emociones, amor, tristeza, alegría, pena.

Y una determinada estación, no decidirá el destino del resto de nuestras vidas.